Migrañas. Capítulo Uno

Realmente ya lo había sufrido pero aquel día lo llevó al extremo.

Venía otra vez a por mí.

Había notado que entró sin llamar a la puerta, a ruidos y golpes.

Rondaba las dos de la madrugada cuando empezó a agitarme para que me despertara.

Presa del pánico, me incorporé y me quedé sentada en mi cama cuando notaba todos esos muebles agitarse y mi cuerpo hacer movimientos en los que realmente sucedían dentro de mi cabeza.

Mareada, pensé en volver a dormirme cuando de repente, vino a golpearme la cabeza.

Indignada me levanté y empecé a retarle, como si tuviera esperanzas de ganar contra aquello con lo que más estaba luchando.

Me golpeaba la cabeza con los puños sin compasión, hasta que al final, ya con mareos, náuseas y aquel dolor de cabeza; me tiré al suelo. Le rogaba que parase pero él no me hacía caso.

Él seguía golpeando mi cabeza con más fuerza, cada vez más... Y más... Y más...
Parecía querer matarme a golpes allí mismo, pero nunca lo hacía. Tan sólo se sentía bien por verme sufrir, y lo único que quería conseguir eran mis lágrimas de dolor, eso es lo que realmente le hacía feliz.

No pude aguantarlo y empecé a chillar y a pedir ayuda, ahí en mi habitación, de rodillas en el suelo y sudando, con las manos estirando de mi pelo para poder sacar ese dolor de cabeza, presa del terror y de puro llanto.

Finalmente me rendí, había vuelto a perder y esta vez había sido más intenso que la otra vez, y que la anterior, y la anterior...

Me levanté, y llena de heridas y de lágrimas volví a mi cama, con miedo de que volviera otra vez esa noche.

Pero no vino. Solo quiere pillarme desprevenida para hacerme más daño.

Pero dime...

¿Vas a volver otra vez?


Nora

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